Nuestros Genes

174 años, de pasión por los olivos, su fruto y su zumo, habiéndose topado por el camino con personas que han sabido adaptarse a las circunstancias acertadamente, desarrollando e innovado hasta nuestros días.

Muy agradecidos al pasado, viviendo el presente y con la vista siempre puesta en el futuro, surge este apasionante proyecto. Deseamos continuar con el legado de los que fueron auténticos pioneros del cultivo del olivar en la zona, ampliando horizontes desde una perspectiva actual, mimando cada fruto y cada paso del proceso de creación del aceite de oliva virgen extra. Así es como otorgamos a nuestro aove una calidad suprema.

Nuestros Olivos

Situados en la campiña cordobesa oriental, invadiendo en algunos casos la linde con Jaén, se encuentran los olivares de la familia. Unas tierras de larga tradición olivarera, cuyos característicos suelos calizos y arcillosos, junto con el templado clima continental, conjugan el entorno perfecto para el cultivo de estos admirados árboles.

En nuestros terrenos, sobre cerros y valles, combinamos plantaciones tradicionales de olivos centenarios con otras más recientes de cultivo intensivo, contando con las siguientes variedades:

Picual

Reconocido por el ápice apuntado de su fruto, este árbol vigoroso y resistente es el más cultivado en nuestras tierras. Cuenta con una gran popularidad gracias a la precocidad de su producción, su cara amable en el cultivo y la estabilidad de su zumo, con alto contenido de ácido oleico. En su aceite predomina un sabor frutado, con pronunciados atributos de amargo y picante, que se amansan a medida que transcurre el tiempo.

Hojiblanca

Denominado así por el blanquecino color en sus hojas, es resistente al suelocalcáreo. Su fruto, de apariencia redondeada y simétrica, es de color gris y volumen grande, fuerte en la sequía y tolerante con el frío invernal. En su aceite predominan los sabores vegetales. Entre sus principales atributos destacan la dulzura inicial, el aroma frutado de hierba fresca, ligero amargor, leve picante en garganta y regusto final a almendra.

Picudo

Árbol de porte abierto, copa espesa, rústico y tardío. Este olivo, con gran capacidad de enraizamiento, se adapta bien a los suelos calizos de la zona, y su fruto, terminado en pico, tiene unas características organolépticas sobresalientes. Su aceite, con un agradable gusto a almendra y madera fresca, se caracteriza por su fluidez, sabor frutado y su envolvente aroma.